Abril 2014

2 abril, 2014 / Sin categoría / 1 Comentario

abril_2014
La ilustración del mes de abril del calendario 2014 está inspirada en el tema “Swing, Brother, Swing”, interpretado por Billie Holiday con la Count Basie Orchestra (1937).

Para mí es una de esas canciones especiales a las que se les tiene cariño sin saber muy bien por qué.
Escribir sobre “Swing, Brother, Swing” significa descifrar este apego peculiar y después de darle unas cuantas vueltas me he dado cuenta de que toda la cuestión reside en algo muy sencillo:
Simplemente es que la increíble capacidad de Billie Holiday para hacer lo que le daba la gana con la voz (y sobretodo con el ritmo), me resulta la mejor definición y un gran ejemplo del tema del que habla la canción misma: el swing.
El swing entendido como impulso vital, sentimiento original, esa cosa tan profunda que los afroamericanos desataron y de la que hemos bebido todos, seamos conscientes de ello o no.
Con la frase hot rhythms stimulate me, Holiday hace referencia a los orígenes de una música que antes de ser catalogada como “jazz” o como “swing” era mencionada como “hot music” (un concepto con larga historia dentro de la cultura jazz).

La versión que interpreta Billie Holiday con Count Basie fue parte de una transmisión radiofónica grabada en la Savoy Ballroom (Harlem), sitio donde nació el Lindy Hop y el epicentro del jazz en los años 20 y 30. La sala Savoy fue uno de los primeros clubs de Nueva York que permitió la integración de razas; se llenaba de una enorme cantidad de entusiastas del jazz procedentes de todas las clases sociales que se juntaban para bailar y escuchar a las mejores bandas.

“Swing, Brother, Swing” explica (con música y con letra) la capacidad que este ritmo tiene para unir a la gente a través de un instinto que da vueltas alrededor de una cuestión humana: la diversión y el sufrimiento dentro de una misma esfera.

Billie Holiday: voz / Count Basie: piano / Buck Clayton, Ed Lewis, Bobby Moore: trompeta / George Hunt, Dan Minor: trombón / Earl Warren: saxo alto / Jack Washington: saxo alto y barítono / Lester Young: saxo tenor y clarinete / Herschel Evans: saxo tenor / Freddy Green: guitarra / Walter Page: contrabajo / Jo Jones: batería / Howard Doyle: presentador.
(grabación: 30 de junio de 1937).


Marzo 2014

marzo_2014

“I Ain’t gonna Give Nobody O’ This Jelly Roll” es una composición del tándem Spencer Williams y Clarence Williams. Los dos fueron grandes intérpretes de jazz (pianistas y cantantes), aun así y en los dos casos, puede que la faceta más reconocida haya sido la de compositor. Muchas de sus piezas se han convertido en estándares imprescindibles, versionados y reversionados centenares de veces.
(Spencer Williams: “Basin Street Blues”, “I Ain’t Got Nobody”, “I’ve Found a New Baby”, “Mahogany Hall”… / Clarence Williams: “Baby Won’t You Please Come Home”, “Shout, Sister, Shout”, “You Rascal You”…).

En la versión original podemos fijarnos en la letra y encontrar fácilmente el doble sentido de “Jelly Roll”. Seguramente una de las primeras grabaciones que se hizo del tema fue en 1922, interpretado por la cantante de blues Mamie Smith:

Little Willie Green, from New Orleans, a greedy boy was he,
He always wanted a lot of kids just to keep his company
One day his Ma brought him a Jelly Roll, the best cake that was made,
And when the kids began to hang around, then Little Willie said:
Now, I ain’t gonna give no, nobody none of this jellyroll, I mean my Jelly Roll,
I wouldn’t give you a piece of my cake to save your soul!
My Ma told me today,
Yes, she told me when she went away,
She said to be a good boy, she’d bring me a toy,
I am her pride and joy,
Now there ain’t no use for you to keep on hanging around,
I love you but I hate to turn you down,
The kids, they won’t behave, my Jelly Roll they crave,
Oh, I know you want it, but you ain’t gonna get it,
I ain’t gonna give you none.
Sweet cookie cake is fine, but it don’t compare with mine.

La letra ha ido cambiando en pequeños detalles según el intérprete, pero siempre mantiene este doble sentido sexual a través del clásico dulce estadounidense jelly roll (una base de bizcocho con mermelada y nata que se enrolla, pareciéndose a la forma de un brazo de gitano).

La versión que yo he escogido para ilustrar es la de Sidney Bechet and His New Orleans Feetwarmers, una banda formada en 1932 por Bechet y su colega trompetista Tommy Ladnier. La banda sufrió varios cambios en sus componentes, y en 1941, cuando grabaron “Jelly Roll” para el sello Victor, estaba formada por los siguientes:
Sidney Bechet: saxo soprano / Lem Johnson: saxo tenor / Gus Aiken: trompeta / Sandy Williams: trombón / Cliff Jackson: piano / Wilson E. Myers: contrabajo / Arthur Herbert: batería.
En aquella ocasión interpretaron el estándar sin vocalista, de manera que se convirtió en una versión instrumental:


Febrero 2014

3 febrero, 2014 / Sin categoría / 0 Comentarios

febrero_2014La ilustración del mes de febrero del calendario 2014 está basada en la canción “Creole Love Call”, de Duke Ellington, concretamente en la grabación de 1927 junto a la cantante Adelaide Hall.
Hablar de Duke Ellington es, para mi, tremendamente complicado. Hay miles de puntos de vista, muchísimo escrito ya. Así que para hacerlo (y hacerlo situándome en “Creole Love Call”) voy a centrarme en la palabra “Creole” y en lo que se ha llamado El Renacimiento de Harlem (The Harlem Renaissance).

Para algunos de los teóricos del Renacimiento de Harlem, el jazz a partir de los años 20 representó un espacio de liberación cultural (y por lo tanto, vital) del afroamericano, encontrando su principal emplazamiento en el barrio de Harlem, Nueva York, donde miles de músicos negros emigraron desde todas partes de los Estados Unidos buscando un hueco en el negocio de la música y el espectáculo al mismo tiempo que, incluso sin saberlo, pasaban a formar parte de un movimiento de lucha por la identidad negra-americana.
Uno de los conceptos que surgieron dentro del Renacimiento de Harlem fue el del “Nuevo Negro”. Esta idea resultaba (y resulta) compleja y contradictoria:
Después de siglos de dominación blanca, la imagen del negro estaba directamente relacionada con conceptos racistas como “incivilizados”, “altamente sexuales”, “infantiles”, “salvajes”, “primitivos”, etc…, creando una especie de doble conciencia en la que el negro se veía a si mismo desde la perspectiva de otros, desde un mundo blanco que, en la mejor de las  situaciones, los consideraba como un entretenimiento y con un toque de lástima. La idea del “Nuevo Negro” buscaba un cambio en esa imagen, enfatizando la adopción de ciertos aspectos de la clase media blanca para colocar el afroamericano en la misma posición de respetabilidad.
Duke Ellington utiliza la idea del “Nuevo Negro” no como un proceso de asimilación cultural, clasista, sino como una estrategia para sobrevivir dentro del negocio de la música (que seguía estando completamente dominado por los blancos) mediante la cual poder representar su visión de la historia del afroamericano, una visión que no olvidaba el desplazamiento y la opresión que seguía existiendo después de la abolición de la esclavitud y la segregación.

En “Creole Love Call” la palabra “Creole” (criollo) es empleada para distinguir la música negra de la música blanca. La canción sintetiza varios elementos clásicos de la música africana con el jazz: Ellington utiliza el recurso “llamada y respuesta” (llamada de un solista, respuesta de un coro), originario de África y que fue adoptado por los spirituals y los cantos de los esclavos en los campos de algodón; también incorpora la voz humana como instrumento, cantando sin palabras.
La presencia y el estilo operístico de Adelaide Hall seguramente chocaron con las ideas preconcebidas de una audiencia blanca que había asumido una manera exacta de como debe sonar la voz de una mujer negra y como debe sonar la música de una jazz band negra. Pero Ellington se resistía al estereotipo de que la música negra y el jazz tenían que “hacer bailar” a la gente; aun así, fue capaz de celebrar las características de la música negra dentro de una forma genuina y única de interpretar el jazz.

“Creole Love Call” habla de una problemática histórica marcada por el choque y la mezcla de una perspectiva blanca y una perspectiva negra, en un momento en que los artistas afroamericanos estaban lidiando con su identidad percibida a través de los ojos de los blancos americanos, al mismo tiempo que trataban de crear un espacio para ellos mismos.



Nuevas ideas / pruebas

19 enero, 2014 / Sin categoría / 0 Comentarios

Unas cuantas ideas/pruebas para un nuevo proyecto que espero vea pronto la luz.
Después de algún tiempo enredada en la ilustración digital, está siendo un placer volver al corta, pega, dibuja y colorea.


Enero 2014

enero_2014

La ilustración del mes de enero del calendario que he hecho para el 2014 está basada en la canción Dippermouth Blues, concretamente en la versión de la King Oliver’s Creole Jazz Band, grabada por primera vez en 1923. Se suele hablar de ella como uno de los ejemplos más ilustrativos de la influencia del blues al jazz primigenio. La autoría de Dippermouth Blues es confusa; normalmente se le atribuye a Joe “King” Oliver, el líder de la banda, pero hay otras teorías que la relacionan con Louis Armstrong debido a que “Dippermouth” era uno de sus apodos en los tiempos en que tocaba con la King Oliver’s Creole Jazz Band.
(King Oliver: primera corneta // Louis Armstrong: segunda corneta // Honoré Dutrey: trombón // Johnny Dodds: clarinete // Lil Hardin: piano // Baby Dodds: batería // Bill Johnson: banjo y voz).
Uno de los significados de “dipper” es cucharón de sopa. Y de allí surgió la idea de la ilustración.


Nuevo blog

13 diciembre, 2013 / Sin categoría / 0 Comentarios

Esta es la primera entrada de mi nuevo blog, que toma el relevo de neusdibuixa.blogspot.com.